La distancia y el teletrabajo han tenido un efecto duradero en la calidad de vida laboral (CVL) de los empleados. Esto se percibe en su estabilidad tanto mental como física, con más agotamiento y aislamiento entre algunos teletrabajadores. De hecho, el 49% de los empleados sufre de estrés psicológico.

A pesar de las acciones implementadas por las empresas, sólo uno de cada tres empleados considera que su compañía le da importancia a la salud mental.

Además, el 59% de los empleados pide que se tenga más en cuenta su bienestar en la empresa. Es por ello, que es importante que las empresas no den por sentado este tema y menos aún en el teletrabajo. Deben hacer un seguimiento continuo y poner en marcha acciones que garanticen el bienestar de los teletrabajadores.

Este esfuerzo merecerá la pena y traerá consigo un implemento de la eficacia y rendimiento laboral. Se trata de garantizar la salud y la motivación de los empleados y, por tanto, su compromiso y lealtad a una empresa que cumple sus expectativas.

Descubre qué puedes hacer para garantizar el bienestar de tus empleados que teletrabajan.

 

 

Combatir el estrés y el aislamiento de los empleados:

¿Cómo crear un entorno saludable que limite el estrés en el teletrabajo?

En primer lugar, recordemos la importancia de dotar a tus equipos de todo el material necesario para trabajar. También debes hacer hincapié con los directivos y la importancia de su papel de control y apoyo a sus equipos. Deben supervisarlos, aconsejarles y estar atentos a los signos de malestar entre su personal. También deben ser capaces de ajustar los objetivos y las cargas de trabajo para evitar presionar demasiado a los empleados.

Cuanto más implicada esté la alta dirección en estas cuestiones, más se alineará la empresa para garantizar los objetivos de las compañía. Todo ello, respetando siempre el bienestar y la motivación de los empleados. De lo contrario, será palpable el ambiente y descontento en la empresa, provocando un descenso de la eficacia y compromiso de los trabajadores.

¿Cómo se puede detectar a las personas en riesgo desde la distancia del teletrabajo?

La mayoría de las veces, los empleados en situación de estrés y aislamiento no son conscientes de ello, y no pedirán ayuda. No dudes en recurrir a profesionales, psicólogos o formadores para que organicen talleres de sensibilización dirigidos a toda la empresa. Esto hará que sea más fácil detectar los signos de angustia o de exceso de trabajo.

Por otro lado, te dejamos aquí algunas de las señales que pueden implicar el malestar de algunos empleados:

– Exceso de reactividad en la respuesta o a los mails

– Mensajes enviados por la noche o los fines de semana

– Un cambio de actitud en la persona, comparado con lo que ya conocías de él

– Un descenso en el rendimiento

– Más retrasos, ausencias y menor participación en las reuniones

– La decisión de no aparecer más con cámara en las reuniones

 

Aunque estas señales puedan parecer triviales, no deben ignorarse. Una simple forma de identificación en estos casos, es plantearle el problema al empleado en cuestión y hablar con él.

¿Cómo se puede ayudar a distancia a los empleados con dificultades?

Hay varias maneras de propiciar que los empleados en estas circunstancias vocalicen el problema y hablen de ello. Es útil plantear la idea de asignarle a una persona de cada departamento el papel de «comunicador». Es decir, personas que velan por el bienestar de los empleados. Esta persona dedicará parte de su tiempo a hablar con ellos de cómo se encuentran e identificar posibles malestares. Es más fácil que los empleados se abran con un compañero, que con su mánager. Siempre existe ese miedo del trabajador a «decepcionar» o mostrar cierta «debilidad». También te aconsejamos que realices encuestas periódicas a tus equipos y mantenerte al día y mostrar interés.

Garantizar la conciliación de la vida laboral y familiar:

¿Cómo marcar la línea entre el trabajo y la vida personal en el teletrabajo?

La línea entre el trabajo y la vida privada en el teletrabajo es borrosa. Esto repercute en los empleados, que a veces trabajan más y no saben dividir ambos aspectos de sus horarios. Les cuesta más desconectar lo que afecta a su bienestar y rendimiento. Para remediarlo, estudia con tus equipos la aplicación de buenas prácticas que les ayuden a diferenciar entre la vida privada y profesional. Al final de la jornada y durante los fines de semana, anímales a apagar completamente sus teléfonos de trabajo. De hecho, puedes indicarles que añadan en su calendario un recordatorio que les notifique cuando hayan terminado su jornada laboral.

¿Cómo comunicar estas medidas y hacer cumplir los períodos de descanso?

Estas medidas deben ser comunicadas y compartidas dentro de los equipos. Las reuniones de equipo son un buen momento para compartir nuestra disponibilidad de esa semana e indicar las horas y los momentos en los que uno no estará disponible. Las horas de descanso también pueden indicarse en la agenda. Los sistemas de mensajería como Slack permiten incluso bloquear las notificaciones que lleguen fuera del horario laboral o durante las pausas.

Por último, está bien establecer una hora común para toda la empresa que marque el «principio del fin de la jornada laboral«. Es decir, una hora a partir de la cual ya no se harán reuniones sino que cada uno dedicará a terminar el trabajo que le quede. Por ejemplo, no hay reuniones después de las 5 de la tarde. Los empleados podrán concentrarse en terminar las tareas del día y así no se prolongarán por una petición de última hora.

Debes tener en cuenta también, que tendrás que hacer algunos recordatorios de estas medidas cuando observes que no se cumplen o se olvidan.

Control del bienestar y medición del impacto de estas medidas a lo largo del año

El teletrabajo es otro aspecto más que ha hecho relucir lo necesario que es tomar medidas para garantizar el bienestar de tu personal.

El tema es amplio y complejo, y siempre tendrás la posibilidad de profundizar en ciertos puntos con los numerosos recursos disponibles en Internet.

Es obvio que las acciones expuestas anteriormente no cubren todo el tema, pero te dan un buen punto de partida. Te aconsejamos poner en práctica estas acciones y, sobre todo, que midas su eficacia. Puedes empezar realizando encuestas periódicas (por ejemplo, cada 3 meses) para supervisar el bienestar y la motivación de tus equipos. Esto te permitirá recibir comentarios sobre las medidas aplicadas. Así podrás juzgar su eficacia en función de los comentarios de tus equipos. Verás rápidamente los puntos que destacan. Podrás separar las acciones que tienen poco efecto y las que realmente benefician a tus trabajadores, así como percibir que temas les parecen importantes.

Elige una herramienta de encuesta que sea sencilla y que le permita analizar los resultados con facilidad.

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